Interesante, la Biblia me dice que Jesús volverá en la Batalla de Armageddón, en un lugar llamado Armageddón, en Israel, no en EE.UU!

La Iglesia Adventista del Séptimo Día (comúnmente abreviada Iglesia Adventista), es una denominación cristiana-protestante distinguida por su observancia del sábado, el séptimo día de la semana, el día de reposo (Shabbath), y por su énfasis en la inminente segunda venida de Jesucristo. Es el octavo mayor organismo internacional cristiano.

La denominación surgió del Movimiento Millerista en los Estados Unidos a mediados del siglo XIX y se estableció oficialmente en 1863. Entre sus fundadores se destaca Ellen G. White, cuya extensa obra los adventistas siguen respetando actualmente.

Gran parte de la teología de la Iglesia adventista corresponde a las enseñanzas evangélicas, tales como las de la Deidad (Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo), el estado inconsciente de los muertos y la doctrina de un «juicio investigador». La iglesia es también conocida por su énfasis en la dieta y la salud, su comprensión holística de la persona, su promoción de la libertad religiosa, y sus principios y estilo de vida conservadores.

La iglesia mundial se rige de una manera democratica, en donde sus miembros escogen delegados cada cinco años para la eleccion de nuevos lideres para ese quinquenio y estos forman la «Asociación General», con regiones más pequeñas administradas por divisiones, uniones, misiones/asociaciones y distritos. Actualmente cuenta con una membresía de más de 16 millones de personas, tiene una presencia misionera en más de 200 países y territorios y se diversifica étnica y culturalmente. La iglesia administra numerosas escuelas, universidades, hospitales y casas editoriales en todo el mundo, así como una destacada organización humanitaria conocida como la ADRA, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales.

El Gran Chasco.

El gran chasco fue un suceso importante en la historia del Movimiento Millerista, un grupo religioso estadounidense del siglo XIX.

William Miller, cuyo nombre toma el movimiento, concluyó por medio de un estudio profundo de las Biblia que Jesús, el Salvador de la religión cristiana, volvería a la Tierra “en o cerca de 1843”. Sus seguidores posteriormente refinaron la fecha como 22 de octubre de 1844. Cuando Jesús no apareció como se esperaba en el día señalado, gran número de milleritas abandonaron el grupo, abriendo paso a una eventual disolución. A pesar de esto, muchos grupos continuaron bajo la influencia de su trabajo.

Ellen G. White

Ellen Gould Harmon de White conocida también como Elena G. de White (26 de noviembre de 1827 – 16 de julio de 1915) cristiana norteamericana, cuyo liderazgo llevó al establecimiento de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Los adeptos de esta iglesia la consideran además de líder eclesiástica como profeta para los tiempos modernos.

Ellen G. White fue una figura controvertida en su tiempo, y aún genera muchas discusiones especialmente entre los otros grupos cristianos, así como de los no religiosos. Ella afirmó haber recibido visiones después de no cumplirse el segundo regreso de Jesús fijado para octubre de 1844 señalado por William Miller, a quien seguía Ellen White. Las visiones de la señora White dieron base para que el movimiento adventista considerara que en ella se manifestó el “Don de Profecía”, lo cual dotó a sus escritos de gran importancia para los creyentes de esta denominación. Los adventistas creen que ella experimentó cerca de 2.000 visiones. Algunos pocos adventistas, los cristianos no adventistas y los no–religiosos consideran que sus visiones se debían a una supuesta epilepsia de lóbulo temporal resultado de una lesión sufrida a la edad de nueve años, la cual nunca le fue diagnosticada en vida.

Ellen G. White promovió el vegetarianismo, así como la evangelización y difusión del adventismo en diferentes lugares del mundo. Durante su vida escribió más de 5.000 artículos de periódicos y 40 libros; actualmente, incluyendo las compilaciones de sus 50.000 páginas de manuscritos se han publicado cerca de 100 libros, los cuales han sido traducidos a los principales idiomas del mundo. Algunos de los más populares son: El camino a Cristo, El deseado de todas las gentes, El Conflicto de los Siglos.

Ellen White además estableció en sus libros mucha información acerca de la salud en los que los adventistas denominan “reforma pro-salud”, dicha “reforma” estableció los principios básicos de los adventistas con respecto a la salud y el cuidado del cuerpo, como lo es la abstinencia de sustancias como el alcohol, el café, el té, entre otras cosas.

El Gran Chasco del 22 de octubre de 1844 sorprendió a Ellen con sólo diecisiete años, pero a pesar de su juventud su espiritualidad no disminuyó. Esta experiencia fue muy crítica y muchos que habían participado en el movimiento millerista, estaban dudando acerca de su experiencia o estaban abandonándola.

La señora White se posicionó en contra de la Geología por afirmar que la Tierra tenía más de seis mil años. Por esta razón, ella tomó el diluvio bíblico como causante del registro fósil. También atribuyó a este evento la formación del carbón y el petróleo. La señora White afirmó que estos combustibles fósiles se incendiaban en el subsuelo siendo la causa de las erupciones volcánicas y de los terremotos.

la declaración aparece en el libro Historia de los patriarcas y profetas, página 99:

“…En ese tiempo (en el diluvio) inmensos bosques fueron sepultados. Desde entonces se han transformado en el carbón de piedra (…) y han producido también inmensas cantidades de petróleo. Con frecuencia el petróleo se enciende y arde bajo la Tierra. Esto calienta las rocas, quema la piedra caliza y derrite el hierro. La acción del agua sobre la cal intensifica el calor y ocasiona terremotos, volcanes y brotes ígneos”

Solo hasta el siglo XX tras confirmarse la teoría de la tectónica de placas fue posible conocer la causa de las erupciones volcánicas y los terremotos de manera fiable.

Fuente: Wiki

El Juicio Investigador

A modo de conclusión de este estudio sobre la obra de Cristo en el juicio investigador mencionaremos los siguientes puntos:1. La obra especifica que Cristo está cumpliendo en el juicio investigador tiene relación con los santos que han existido en toda la historia del mundo desde Adán. Nada tiene que ver esta obra de juicio con los impíos, quienes serán juzgados durante los mil años de Apocalipsis 20.2. El juicio investigador es una obra de intercesión semejante a la que el sumo sacerdote realizaba en el Lugar Santísimo el día de la expiación. Tiene por objeto determinar quiénes permanecerán en el libro de la vida y quiénes no, lo cual se decide al determinar las personas cuyos pecados son borrados del libro de memorias porque han aceptado la sangre expiatoria de Cristo en la cruz.

3. La obra principal de Cristo durante este juicio investigador es, entonces, el acto de borrar los pecados de los que han perseverado hasta el fin y han permanecido bajo los méritos de la sangre de Cristo hasta su último día de existencia.

4. La actividad de Cristo de borrar los pecados de los registros no excluye su intercesión para perdón de los pecadores que en el Santuario estaba representada por el servicio diario, ya que Cristo sigue perdonando pecados y lo hará hasta el momento de pronunciar el decreto final de Apocalipsis 22:11.

5. La eliminación final del pecado de sobre la tierra será realizada cuando Cristo demande de Satanás el pago por su responsabilidad en la existencia del pecado. Al modo como el macho cabrío para Azazel era castigado con la muerte en el desierto, Satanás será castigado al fin porque como instigador del pecado de cada individuo, y como creador del pecado en el universo, tiene una responsabilidad cuya culpa Cristo no expió en la cruz. Cristo sólo expió la parte de responsabilidad y culpabilidad que el hombre tiene en el pecado, especialmente esto es real en el caso de quienes lo han aceptado y que por el arrepentimiento han alcanzado el perdón por los méritos de la sangre de Cristo.

6. Cuando el juicio investigador concluya, después de haber decidido los casos de todos los justos comenzando por los muertos y terminando por los vivos, Cristo habrá borrado todos los pecados de sus hijos de los registros celestiales y por esta obra quedarán delante de Dios como si nunca hubiesen pecado. Listos para ir a vivir con él para siempre en el reino eterno que Cristo Jesús establecerá de acuerdo con sus promesas

Fuente: Ministerio Sello de Dios
Autor: Dr. Mario Veloso. Ex secretario de la Asociación General. Oriundo de Chile, es Doctor en Teología (Universidad del Salvador, Buenos Aires), Magister en Historia y Divinidades (Andrews University, USA). Fundador del Seminario Latinoamericano de Teología (SALT). Es autor de más de 20 libros. Ha enseñado en Chile, Argentina, Brasil, Perú, México, Filipinas, Rusia, Ucrania, Georgia y EE.UU.

Crítica a la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Casa construida sobre arena:

Una vez más el siglo XIX y Estados Unidos son escenario de profetas llamados por Dios mismo, el cual tuvo una misión contradictoria para cada uno de ellos, declarándoles que eran portadores de la verdad absoluta! No sé si en esos años (incluo aún), la gente era tan inocente, tan influenciable, que tomaba al portador de la verdad más cercano y comenzaban a seguirlos, sin leer la Biblia, sin ESCUDRIÑAR y sacar sus propias deducciones, y SI, SUS PROPIAS DEDUCCIONES, porque he leído comentarios como este, en un sitio web adventista:

…”HAY QUE ESTUDIAR CADA DETALLE Y NO PENSAR DE ACUERDO A MI CONVENIENCIA, SINO A LO QUE DICE LA BIBLIA.”…

Pero esas cosas no pertenecen a la Biblia, son inventos humanos. Entonces ¿Como justifico que estudio de acuerdo a la Biblia si un líder espiritual me dice que sabe cuando Jesús volverá a la tierra y LE CREO, cuando él mismo dijo que la fecha no la sabe, solo el padre? Considero que la doctrina de la iglesia adventista está enfocada y me agrada que se respete el sábado, pero caen en la doctrina de la trinidad y no se despojan de falsas doctrinas añejas, por simple paradigma, como el que veremos a continuación:

Juicio Investigador:

Copiaré testualmente un comentario que se hizo en el sitio antes mencionado, que no tuvo respuesta de parte del ministro:

“¿Es el “juicio investigador” una doctrina bíblica?
EL 22 DE OCTUBRE DE 1844 fue un día del que estuvieron muy pendientes 50.000 personas de la costa oriental de Estados Unidos. Su guía espiritual, William Miller, había afirmado que Jesucristo regresaría en aquella fecha. Los mileritas —así les decían— esperaron en sus lugares de reunión hasta la noche. Al alba, el Señor no había venido. Decepcionados, volvieron a sus casas, y desde entonces llamaron a aquel día el “Gran Chasco”.
Pero la desilusión no tardó en dar paso a la esperanza. La joven Ellen Harmon persuadió a un grupo de mileritas de que Dios había revelado en varias visiones que el cálculo cronológico era correcto. Señaló que aquel día había sucedido algo trascendental: Cristo había entrado en “el santísimo del santuario celestial”.
Más de un decenio después, el predicador adventista James White, que se había casado con Ellen Harmon, acuñó una expresión para designar la naturaleza de la obra de Cristo a partir de octubre de 1844. En la publicación Review and Herald del 29 de enero de 1857, sostuvo que Jesús había iniciado un “juicio investigador”. Esta sigue siendo una doctrina fundamental para siete millones de personas que se denominan Adventistas del Séptimo Día”…

 No le parece sospechoso? 1800 años se demoró Jesús en llegar donde su padre, siendo que cuando se presentó a Juan (libro de Apocalipsis), ese humilde profeta calló al suelo al verlo glorificado?
Si usted pertenece a alguna religión que haya sido fundada “en Estados Unidos el siglo XIX”, me preocuparía bastante y me pondría a investigar si esta casa “de adoración” fue o no construida sobre arena. Bendiciones a todos.