Por Daniel Cifuentes

Hace unos 7 años, aproximadamente, me enfrasqué en una de esas típicas y enriquecedoras discusiones religiosas, donde un hombre, dueño del local de revistas que yo frecuentaba, me dijo lo siguente:

“Yo fui toda la vida católico, pero dejé de serlo cuando noté algo en la Biblia que me atormentó enormemente. No podía comprender como Dios les dice a su pueblo ‘No matarás’ y luego los enfrasca en guerras contra pueblos paganos, donde pide no dejar con vida a nadie, eso para mi es una contradicción enorme. Puedes explicarme tú este dilema?” Yo, toda la vida estuve en muchas religiones, pero nunca me había planteado esa pregunta, la verdad, no tuve respuesta. Me fui con la duda por algunos años guardada en el bolsillo, hasta que conocí a un maestro judio-mesiánico. Este me dio la siguiente respuesta: “El problema de este asunto es la traducción, como en muchos asuntos que hacen ver a la Torah contradictoria. Lo importante es que la palabra en español que corresponde no es matar, sino asesinar. La diferencia entre estos términos es enorme, pues matar es quitar la vida, más asesinar es quitar la vida sin una justificación. Cuando Dios enviaba a matar, era su mandato el que regía como regla, o cuando comemos, matamos a una planta o a un animal con el propósito de comer y vivir, mas asesinar es quitar una vida sin ningún tipo de justificación, con premeditación y alevosía”

Quitar la vida a quien la posea de forma accidental, por alimentación, por defensa propia o del prójimo, o porque Dios lo manda, es matar, pero quitar la vida por diversión, ajuste de cuentas, venganza, u otro impulso personal es asesinar.

Traducción correcta, según el hebreo original:

(Bíblia Amplificada) You shall not commit murder. (No asesinarás”)

(JPS) Thou shalt not murder. (No asesinarás”)

(LITV)(Traducción Literal del Hebreo) You shall not murder.(No asesinarás”)

(Nuevo Mundo (Los TJ)) “No debes asesinar”.

(Reina Valera 1989) “No cometerás homicidio.
Ejecutar a un homicida no es asesinar. Es cumplir con lo que Dios mismo ha decretado y demanda de manos de los hombres.

Hasta en los tiempos de Jesús vemos como una mujer, por cometer adulterio, iba a ser apedreada (hasta la muerte), esto por decreto del AT (Torah), pero el mismo Jesús se interpuso en la ejecución diciendo: Quien esté libre de pecado, que lance la primera piedra. Esto me recuerda inmediatamente el padre nuestro y su: Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. 

ofender.
(Del lat. offendĕre).
1. tr. Humillar o herir el amor propio o la dignidad de alguien, o ponerlo en evidencia con palabras o con hechos.
2. tr. Ir en contra de lo que se tiene comúnmente por bueno, correcto o agradable. Ofender el olfato, el buen gusto, el sentido común.
3. tr. desus. Hacer daño a alguien físicamente, hiriéndolo o maltratándolo.
4. prnl. Sentirse humillado o herido en el amor propio o la dignidad

fuente: RAE

Lo interesante es que todos dejaron caer sus piedras y se fueron, porque su conciencia pesó más que la piedra que tenían en las manos. Ponerse en lugar de los otros, como personas, es amor genuino. Amar al prójimo como a uno mismo, es amar al pecador, no al pecado. Para Dios, todos los pecados son iguales(a excepción del suicidio y la blasfémia* contra el espíritu santo, que no tienen perdón), a diferencia de nosotros, que damos valor emocional a nuestras culpas, por lo que Dios perdona todos nuestros pecados si existe un arrepentimiento verdadero.

*blasfemia.
(Del lat. blasphemĭa, y este del gr. βλασφημία).
1. f. Palabra injuriosa

Injuria.
(Del lat. iniurĭa).
1. f. Agravio, ultraje de obra o de palabra.
2. f. Hecho o dicho contra razón y justicia.
3. f. Daño o incomodidad que causa algo.
4. f. Der. Delito o falta consistente en la imputación a alguien de un hecho o cualidad en menoscabo de su fama o estimación.

Fuente: RAE